En el Tomo IV se da contenido a lo concerniente a las técnicas de litigación oral, a la teoría del caso como del principio de imputación necesaria, que en conjunto conforman la forma de cómo presentarse el caso de parte de los sujetos procesales ante los tribunales de justicia, de cómo dirigir las pretensiones ante los órganos jurisdiccionales, de alegar las causas e interrogar a los testigos y a los peritos. Finalmente, en cuanto al estándar que debe cubrir la imputación delictiva en contra del inculpado, en cuanto al detalle, la precisión y la especificación que comprende las categorías dogmáticas de la teoría del delito. Por ello, podemos decir, que mientras el Tomo I cubre la teoría del delito, el Tomo IV cubre la teoría de la prueba y este tomo la teoría del caso, que desde una triada articulan los conceptos que deben manejar los operadores
jurídicos en la praxis criminal procedimental.