La segunda obra de la psicóloga educativa CECILIA SILVA FLORES, peruana, persona con discapacidad auditiva severa en el campo de la educación especial e inclusiva, con más de 35 años al servicio del MINEDU en un centro educativo básico especial estatal, desempeñándose como psicóloga, busca plasmar específicamente los conceptos que se deben tener en cuenta durante el proceso de adquisición de las señas peruanas, utilizando la expresión facial, la agilidad manual y corporal.
Enseñar a los docentes inclusivos, aquellos que no tienen estudiantes sordos, requiere la participación de personas sordas adultas que dominen la lengua de señas peruana y cumplan con las normas internacionales de tipo social, tales como: «Los sordos son quienes deben enseñar la lengua de señas, no los oyentes» (Debra Russell).
En palabras de la autora: es urgente entender que la manera de enseñar influye mucho en el proceso de aprendizaje, ya que es parte de la cultura de la persona sorda y de su identidad; además, se debe promover un ambiente donde las personas sordas puedan comunicarse plenamente y participar en la sociedad, ejerciendo sus derechos lingüísticos con dignidad.