Una novela de realismo íntimo sobre el amor que persiste. Con una prosa literaria clara y envolvente, narra la historia de un joven que vive la muerte de su perro, a quien debe enterrar en un cementerio de Collique (Comas), a sugerencia de su abuelo. Ese adiós abrirá las puertas de una memoria familiar de silencios, revelaciones, heridas y ternuras. Es una historia de duelo y lealtad, que conmueve por la forma en que transforma un momento frágil en otro que resuena en quienes se resisten a la despedida.