Este libro celebra el Centenario de Identidad Artística del Centro Qosqo de Arte Nativo (1924-2024), una institución cultural pilar en la preservación y difusión de la danza, música y tradiciones del Cusco. A lo largo de cien años, el Centro Qosqo ha sido un faro de la peruanidad, destacándose por su incansable labor en la salvaguarda del patrimonio inmaterial andino, actuando como un custodio vivo de la diversidad cultural de la región.
La publicación documenta esta trayectoria histórica, analizando su evolución, su impacto en el imaginario colectivo y la rigurosidad con la que ha mantenido la autenticidad de más de sesenta danzas típicas. Asimismo, expone el rol crucial de sus directivos, artistas y promotores, cuyo compromiso ha trascendido generaciones. El texto subraya la importancia de esta entidad como eje de la identidad cusqueña, proyectando su legado hacia el futuro y consolidándolo como un referente indispensable del arte popular a nivel nacional e internacional.