La violencia familiar se considera un fenómeno social que ha ido incrementándose en los últimos años, tanto a nivel internacional como nacional, a pesar de la existencia de un marco legal y de instituciones gubernamentales cuyo objetivo es prevenirla y proteger a las mujeres y los integrantes de la familia que son víctimas de violencia, agresiones que atentan contra los derechos humanos. Esta problemática social constituye un grave problema de salud pública, con efectos negativos en la salud física, emocional y mental de las víctimas, lo que afecta a los miembros de la familia.