EL ABC de la cibercriminalidad definirá las características que la diferencian de la delincuencia tradicional. En primer lugar, el delito cibernético requiere de acceso al espacio cibernético para su comisión. En segundo lugar, la cibercriminalidad no se limita territorialmente ni se puede clasificar según características culturales, políticas, religiosas, etc. Tampoco sigue patrones individuales típicos de autores y víctimas. Con el anonimato y la globalidad, cualquiera puede ser autor o víctima. Además, la cibercriminalidad es global y transnacional por naturaleza. En cuanto a su crecimiento, se observa un aumento alarmante que se manifiesta como una nueva amenaza global, y que algunos comparan con el terrorismo. También es utilizado por algunos estados para encauzar la conflictividad internacional; en resumen, la cibercriminalidad presenta características únicas que la hacen difícil de controlar y combatir .