Fluffy es una conejita muy dulce y curiosa, pero a veces sus emociones son tan grandes que no puede manejarlas, puede sentirse enojada, triste o frustrada y en esos momentos reacciona sin pensar: patea, grita o se aleja de los demás, sin embargo todo comienza a cambiar cuando su maestra, la señora Tortuga le enseña una estrategia mágica para calmar su corazón: detente, respira y piensa.