En el vasto panorama de la salud pública, pocas áreas resultan tan fundamentales y a menudo desatendidas como la salud bucodental en niños, especialmente aquellos que viven en zonas socialmente marginadas. La infancia es una etapa crítica en el desarrollo humano y la salud bucodental desempeña un papel esencial en el bienestar general, el crecimiento y el desarrollo. Las infecciones dentales pueden tener consecuencias graves, desde dolor y malestar hasta problemas de nutrición, dificultades en el aprendizaje y la socialización; y en casos extremos, afecciones sistémicas.
Las enfermedades periodontales y las caries dentales representan dos de las condiciones más prevalentes y prevenibles que afectan a esta población vulnerable. Además, estos problemas se ven exacerbados por factores como la falta de acceso a servicios de salud, la educación insuficiente en materia de higiene bucodental y las limitaciones económicas.