El empleo de agroquímicos en la agricultura surgió como una estrategia destinada a optimizar el rendimiento de los cultivos y controlar las plagas que afectan la producción. Sin embargo, el uso intensivo y, en muchos casos, inadecuado de estos compuestos ha ocasionado una creciente contaminación ambiental, con repercusiones directas en la salud humana y en el equilibrio ecológico. El objetivo del documento es analizar la relación entre el uso de agroquímicos en los sistemas agrícolas del valle de Cañete y sus efectos sobre los componentes ambientales, tales como el suelo, el agua y la vegetación. El estudio adoptó un enfoque cuantitativo, con diseño descriptivo y correlacional de tipo no experimental. Se aplicó un cuestionario estructurado a una muestra representativa de 100 agricultores, orientado a obtener información sobre la frecuencia, tipo y percepción del uso de agroquímicos, así como sus posibles impactos. Paralelamente, se realizó una evaluación del nivel de contaminación y de los riesgos ambientales asociados. Los hallazgos revelaron que el 44% de los productores percibió una alta toxicidad vinculada al uso de estos insumos, mientras que un 13% estimó que sus efectos se limitaban únicamente a las zonas cultivadas. Tales resultados evidencian la necesidad urgente de promover estrategias de manejo racional y sostenible de los agroquímicos, además de fortalecer la educación ambiental en el sector agrario. El estudio demuestra percepciones diversas entre los agricultores sobre el impacto de los agroquímicos, lo que refuerza la importancia de implementar políticas públicas, programas de capacitación y prácticas agrícolas sostenibles que reduzcan los riesgos ambientales y sanitarios derivados de su utilización.