Ethan solo quería una historia que cambiara su vida. Pero Oakridge no ofrecía historias: ofrecía advertencias. Hace veinte años, el hospital psiquiátrico cerró sus puertas entre rumores de abusos, desapariciones y algo mucho peor. Nadie volvió a entrar. Nadie volvió a salir. Hasta que Ethan y sus amigos cruzaron su umbral buscando respuestas y despertaron aquello que jamás debió ser perturbado. Un descenso brutal al miedo, a la paranoia y a la oscuridad que acecha en los pasillos abandonados. Recuerdos del abismo es un viaje al límite de la cordura y más allá.