El siguiente ensayo analiza las dinámicas de poder que acompañaron el abrupto y creciente reconocimiento nacional de la artista shipibo-conibo Sara Flores. Su última exposición Non Nete: Un sueño para una nación indígena, realizada en el Museo de Arte de Lima (MALI), y su victoria en el concurso para representar el pabellón peruano en la 61 Bienal de Venecia (2026), generaron diversas reacciones públicas frente a la administración ética del archivo nacional y las miradas institucionales sobre el arte indígena. Esta investigación examina dichas reacciones así como los marcos políticos, estéticos y económicos que las produjeron, atendiendo los conceptos de mestizaje, indigenismo y cuerpos colonizados.