Este libro reúne 33 testamentos de miembros de la élite indígena de Cajamarca, redactados entre los siglos XVI y XVIII, minuciosamente seleccionados y transcritos. Producidos en un momento extremo de la vida, estos documentos nos hablan de los cambios experimentados por los caciques cajamarquinos y sus familias a lo largo de un periodo de casi tres siglos, y nos permiten observar, en distintos frentes, la integración paulatina de los sectores indígenas en la sociedad colonial.