La historia cultural de un pueblo no se narra solo a través de sus grandes gestas políticas o de los hitos económicos que marcaron su desarrollo, sino también mediante las expresiones íntimas que le otorgan identidad y permanencia. En el caso de Lima, esa huella profunda se encuentra en la jarana criolla: un espacio donde la música, la poesía y la convivencia popular se funden para revelar un modo de sentir y comprender la vida. Jarana en la Ciudad de los Reyes, de Eric Koechlin Febres, rescata y reivindica ese universo, devolviéndole al lector la memoria de una tradición que ha sabido resistir al olvido y reinventarse en medio de los cambios sociales.