No soy abogado. Mi campo de trabajo y reflexión ha sido siempre el del marketing: esa disciplina que, a veces mal entendida, coloca en el centro de la preocupación de las empresas y los profesionales a la persona a la que sirven. Para un médico, ese “centro” se llama paciente; para un do-cente, alumno; y para un abogado, cliente, representado o patrocinado. La esencia del marketing es recordarnos que todo esfuerzo profesional carece de sentido si no se organiza alrededor de quien recibe el servicio y busca en él valor, seguridad y confianza.
Desde esa mirada, resulta especialmente valioso que el Dr. Willy Ramírez Chávarry, un profesional del derecho con estudios en administración y marketing, además de gran experiencia profesional en múltiples ámbitos miembro del Jurado Nacional de Elecciones del Perú, haya decidido aplicar los principios del marketing al mundo jurídico. Su aporte es doble: por un lado, reconoce que el derecho no puede mantenerse ajeno a la lógica de un mercado cada vez más competitivo; y, por otro, demuestra que el marketing es mucho más que publicidad o comunicación: es la construc-ción integral de una propuesta de valor para el cliente.