Cristo Kapironkari, líder asháninka de Puerto Ocopa, es capturado por Sendero Luminoso y condenado a la horca, pero logra escapar por el río. Desde entonces emprende una huida marcada por la guerra, viendo fosas y masacres, mientras busca a su esposa e hijos que huyeron rumbo a Lima. En la capital vive hambre, racismo e invisibilidad, y queda atrapado entre la violencia terrorista y la represión estatal. Tras nuevas detenciones y peligros, llega a comunidades asháninkas que lo ayudan, pero él decide seguir el camino: no quiere olvidar, quiere reencontrar a su familia.