Ríos de Cantos Rodados es una cartografía poética de la reconstrucción urgente y una anatomía de la resiliencia femenina. A través de una voz confesional, Fabiola Mendoza transita entre la dureza de la piedra y la libertad del agua para transmutar el dolor sedimentado en la memoria en un acto de sanación profunda.
La obra se estructura como un viaje de metamorfosis: desde una infancia marcada por la violencia estructural y la vergüenza social, hasta un renacimiento místico en las aguas de la selva del Purús. En sus páginas, la geografía amazónica se convierte en cuerpo-territorio y refugio, donde la escritura emerge no como un lujo, sino como una necesidad fisiológica y un gesto de sororidad.
Dialogando con tradiciones esenciales de la poesía escrita por mujeres, Mendoza sostiene una ética literaria valerosa para nombrar lo silenciado, convirtiendo los escombros del pasado en la piedra angular de un horizonte luminoso y soberano.