Alas de libélula es una desgarradora elegía sobre la dualidad humana, la redención y las profundas cicatrices del trauma infantil, narrada a través del complejo vínculo entre el doctor Gonzalo y su enigmática paciente, Liberia. La obra explora los abismos de la psique mediante la alegoría de la flor y la espina, revelando una tragedia moderna donde el quimerismo biológico y el trastorno de identidad se entrelazan en una lucha desesperada por la protección mutua. Con una narrativa cruda pero impregnada de sensibilidad poética, la autora cuestiona la esencia de la maldad y la fragilidad del sacrificio, culminando en un clímax cinematográfico que confronta al lector con la definición misma de "monstruo" y la búsqueda de un amor que la naturaleza parece haber negado.