En esta obra se plantea un desafío radical a la doctrina tradicional a través de dos tesis disruptivas:
La vacuidad del "Bien Jurídico": el autor sostiene que el discurso tradicional sobre la protección de bienes (como la vida o el patrimonio) carece de sustento jurídico-político real y termina siendo un concepto vacío de contenido práctico.
La vigencia de la Norma: La tarea inmediata y verdadera del Derecho Penal no es salvaguardar objetos, sino la protección de la vigencia de la norma. El delito no es solo una lesión física, sino un ataque comunicativo contra la estabilidad del sistema social.