Este libro nació como un arroyo pequeño, luego, al irse cargando de vistas fotográficas inolvidables, de recuerdos y añoranzas, se hizo un río caudaloso. Cada fotografía, exhala una sensación a tierra mojada en el corazón andahuaylino. Antes de la pandemia del coronavirus (años 2018-2019), con Arturo Gutiérrez Velasco tuvimos la idea de hacer una Exposición Fotográfica de la ciudad de Andahuaylas, para mostrar cómo había evolucionado en el tiempo. Solo teníamos algunos archivos fotográficos -recolectados a través de las redes sociales- y una que otra foto en físico, y era necesario contar con la autoría de los archivos, con los propietarios de las colecciones existentes. Lamentablemente, la pandemia fue implacable con mi amigo Arturo, se ensañó con él, y lo perdimos.