Oto el glotón quiere comer todas las frutas del país sin pensar en nadie más. Su llegada alarma a las frutas, que temen por la salud de los niños que dependen de ellas para crecer fuertes. Ante el peligro, Danilo Nilo Camilo, protector del bosque, intenta hacerlo reflexionar y pide que coma solo un poco. Oto no escucha y continúa devorándolo todo hasta que su propia gula lo vence. Tras su caída, el país recupera su color y su equilibrio.
Tierra Blanca, Ucayali, 1962-