¿Quién no ha tenido/querido romper sus propios moldes? ¿Quién no ha dado (o deseado dar) ese gran salto? ¿A quién no le pesan las absurdas normas sociales que descomponen el álbum familiar?
Este libro se convierte en una invitación para que así como las muñecas de porcelana, de madera, de marfil, nosotrxs, también, nos sumemos a esta justa rebelión, porque haciendo eco a un verso del libro: “toda hembra se hará cómplice” (Alessandra Tenorio)