Bajo el cielo inmenso de los Andes, la historia de Eusebio es un
manantial de ternura que nos enseña a escuchar los latidos de la tierra.
La narrativa fluye como un río de sabiduría, donde una piedra lanzada
al viento se convierte, por arte de la magia, en el vuelo de la redención.
Eusebio deja de ser un observador temeroso para convertirse en la voz
misma de la naturaleza. Sus manos, antes armas, se visten de plumas
para abrazar el aire. Al final, el niño pierde su honda, pero encuentra la
lluvia; y ya no cree que es un llanto del cielo, sino el beso necesario para
que la vida despierte.
Otawanta
Bellavista (Callao), 1969-