En el libro Narrativa social en la literatura peruana. Siglo XX, Roberto Reyes Tarazona ofrece un panorama de las novelas y cuentos escritos en el siglo pasado bajo el signo de lo social en nuestro país. En su caso, a diferencia de la generalidad de trabajos que proponen casi exclusivamente la narrativa indigenista como representativa de casi toda la centuria, el autor de este conjunto de ensayos registra y critica las obras de los representantes del denominado realismo social, corriente presente en el escenario literario de gran parte de los países latinoamericanos. Y, aunque el indigenismo alcanzó las mayores realizaciones literarias en lo social en las obras de Ciro Alegría y José María Arguedas, los escritos de quienes empezaron a registrar las ciudades como espacios de atención, así como a contar historias de los participantes en los movimientos sociales bajo una ideología contestaria, ofrecen una riqueza de hechos políticos, culturales y sociales que merecen ser mejor conocidos y apreciados.
Algo semejante, aunque bajo otro signo, ocurre a partir de las dos últimas décadas del siglo, cuando se escriben novelas y cuentos acerca de la confrontación de grupos armados contra el gobierno. En tales circunstancias, no se cataloga a esta narrativa como social, ni se evocan los hechos ocurridos en circunstancias también violentas del pasado, sino que se califica a las novelas y cuentos que abordan estos hechos como narrativa de la violencia.
Ante estos sesgos, el autor del presente libro intenta mostrar la narrativa social desde un enfoque de las obras cuyos autores intentaron dar una visión de sus historias personales en el contexto histórico en el que se desenvolvían.