El mundo representado de este hermoso libro nos sitúa en Huanchaco, escenario donde el mar, el muelle y los caballitos de totora forman parte de una tradición milenaria. A lo largo de sus relatos, el autor recrea con sensibilidad los paisajes de esta apacible playa y convierte al mar en un testigo silencioso de la historia y de la vida cotidiana.
Además de su riqueza paisajística, el libro destaca por la fuerza de sus personajes y por las emociones que atraviesan en cada relato. En estas páginas aparecen pescadores que luchan por su destino, niños que descubren la amistad, jóvenes que viven el amor por primera vez y personas que guardan recuerdos imborrables. Cada historia deja una emoción distinta y una reflexión sobre la vida, el tiempo y la memoria.