El libro de Michael Löwy no se queda únicamente en los debates y disquisiciones filosóficas, epistemológicas, teóricas o incluso económicas. Aborda también otros temas, si se quiere, bastante más “urticantes” y encendidos. Concretamente, se sumerge en la ardiente discusión en torno a las vías de la revolución en América Latina, el Tercer Mundo y lo que hoy se conoce como “el Sur Global”, su carácter y los métodos de lucha más eficaces y recomendables para lograr cambiar la sociedad. Uno de los aspectos más polémicos del guevarismo y del impulso que le otorgó la política de la revolución cubana.
A partir de allí demuestra que Guevara nunca jugó a ser “un héroe” hollywoodense o un mosquetero individual, ingenuamente obsesionado con el fetiche de la pólvora, las balas y los tiros. Por lo tanto las acusaciones que las corrientes moderadas del campo popular y todo el arco de las derechas macartistas le endilgaron (“foquismo”, “blanquismo”, “terrorismo”, “militarismo”, “sustitucionismo”, etc.) carecen de sustento y la más mínima seriedad.
Según la reconstrucción sistemática que nos propone El pensamiento del Che Guevara, este último priorizó siempre un análisis específicamente político y un estudio socio-histórico de las relaciones sociales económicas y de fuerzas políticas dentro de las cuales se implementaría la lucha contra la explotación y las opresiones.
Néstor Kohan