Alfredo Quintanilla comparte en esta colección de artículos su vivencia y reflexión como hombre de fe en diálogo e inserto en la sociedad. Sensible a las preguntas radicales que no tiene respuestas simples, ha madurado su fe y construido su pertenencia eclesial expresando distancias respecto a determinadas autoridades eclesiásticas y celebrando entusiasmado, a la vez, el magisterio de Francisco y el testimonio, la entrega y la amistad de muchos pastores, sacerdotes y obispos. Este libro es, también, una suerte de "testimonio de parte", porque no oculta la simpatía y preferencia del autor por una corriente teológica enraizada en la vida de los pobres del Perú, la Teología de la Liberación, con su radical e irrenunciable opción por los pobres que ahora, después de muchos años desde sus primeros planteamientos hacia fines de los años 60, es al fin parte del magisterio de la Iglesia.