Desde su implementación en el año 2015, el presente diseño de investigación artística ha constituido una herramienta metodológica efectiva para que los estudiantes desarrollen sus proyectos de tesis a partir de una experiencia docente organizada y significativa. Su estructura permite articular los componentes teóricos, prácticos y creativos en un proceso que integra la formación pedagógica con la producción artística. El modelo inicia con la selección de un tema relacionado con alguno de los lenguajes del arte —como
las artes visuales, la música, la danza o el teatro—, el cual debe estar respaldado por un marco teórico y antecedentes pertinentes. A partir de ello, el estudiante diseña un módulo de enseñanza, estructurado en una ficha modular que incluye programación didáctica, contenidos y criterios de evaluación. Este módulo se aplica en un contexto educativo real, permitiendo así vincular teoría y práctica.
Durante el proceso de aplicación, se recogen evidencias y resultados por medio de diversos instrumentos como registros fotográficos, grabaciones de voz y video, que son posteriormente analizados a través de herramientas
semióticas, categóricas y pedagógicas; El proceso culmina con una narrativa reflexiva elaborada por
el propio estudiante, en la que expone sus aprendizajes y conclusiones;
Este diseño se desarrolla bajo un enfoque cualitativo educativo, integrando la investigación, la práctica
docente y la creación artística como un todo coherente y formativo;
En el presente documento se utiliza el término etapas para describir los momentos clave del diseño de
Investigación artística: Aunque en algunos contextos académicos podría emplearse la palabra fases, se opta por
etapas por su connotación pedagógica y formativa; este término enfatiza la idea de un proceso progresivo de desarrollo del estudiante-investigador, más allá de una simple secuencia operativa. Así, cada etapa representa un momento de maduración conceptual, metodológica y creativa dentro de su formación en el ámbito del arte y la docencia.