La prueba documental es la que desempeña un papel preponderante en la actividad probatoria en un proceso civil, debido a su carácter preconstituido, así como a su naturaleza representativa y permanente, que la hacen relativamente –pues nada es absoluto– segura o confiable. Es la prueba preferida en la práctica forense, de entre los demás medios de probanza, ya sea en los sistemas procesales regidos por la tarifa legal (o prueba tasada) o en aquellos gobernados por el criterio de la libre valoración probatoria (o apreciación razonada, como es en nuestro caso). Atendiendo a la importancia que reviste el referido medio probatorio que, no solo son los clásicos o tradicionales instrumentos –documentos escritos– sino también otros objetos, esta obra se ocupa de su desarrollo, tratamiento y explicación desde el punto de vista doctrinario, normativo, jurisprudencial y documental.