El análisis desarrollado demuestra que la autoconstrucción no debe ser entendida únicamente como una manifestación de informalidad urbana, sino también como una forma de producción social del hábitat que refleja la capacidad de adaptación y organización de las comunidades. En este sentido, el libro propone que las intervenciones urbanas orientadas a mejorar barrios autoconstruidos deben partir del reconocimiento de estas dinámicas sociales y promover estrategias de desarrollo urbano inclusivo que fortalezcan las capacidades de los propios habitantes.
Más allá del caso específico de Ocopilla, la investigación busca contribuir al debate sobre el futuro de las ciudades latinoamericanas y sobre el papel de la arquitectura en la construcción de un hábitat urbano más digno, sostenible e inclusivo.