¿Qué sucede cuando la métrica exacta de un pentagrama se encuentra con el instinto de quien compone siguiendo solo su oído? Adolfo, un estudiante que vive para la técnica y el orden, choca con el mundo de Allegra, quien teme a las partituras pero tiene la cabeza llena de melodías.
En los pasillos de la Universidad Nacional de Música, el término rubato deja de ser una simple instrucción técnica para explicar sus vidas: esa libertad de alterar el tiempo para expresar lo que se siente. Mientras ella intenta escribir sus canciones para no reprobar composición, él descubre que la perfección no sirve de nada si no te atreves a improvisar. Es un camino sobre vencer el miedo y entender que la música real ocurre, precisamente, entre las notas.