Casual lector, para ti que naciste perdido y asustado en el corazón, recuerda que no existe manual ni gran abrazo de consuelo. Solo tú puedes provocarte la risa día tras día y pensar:
¿Cómo no ser feliz?
¿Cómo no sentir un desaforado júbilo por vivir si existen las flores, la poesía y las estrellas?
¿Cómo no sonreír ante el absurdo de la existencia de las cosas, la vida, la música y el amor?
¿Cómo no ser feliz en un mundo en el que un instante cualquiera es más profundo y diverso que el mar?