Este libro fue pensado para los jóvenes educadores que aún no han abandonado las aulas universitarias y para quienes la figura de Augusto Salazar Bondy, pese a la vigencia de sus ideas, reflexiones y análisis, tiende a presentarse difusa. Por ello, es necesario difundir su pensamiento, aun cuando sus posturas fueron y siguen siendo incómodas para muchos. Augusto Salazar Bondy dimensiona gran parte de su obra en dos preocupaciones centrales: la posibilidad de educar y la posibilidad de hacer filosofía. Sobre lo primero, debió resolver más de una vez la pregunta de fondo: ¿Qué derecho tienen algunos hombres de educar a otros? Sus preocupaciones estuvieron contextualizadas en el Perú como problema y también como solución; con ello dotó de sentido pleno sus reflexiones.