EN ALDRHEIMR, LA GLORIA NO ES UN HONOR; ES UNA CIFRA EN TU SANGRE.
La Triqueta, un pulso de magia enterrado en la médula del alma, define quién eres. Pero para el Gremio y su implacable Prisma de Registro, no eres una leyenda: eres un activo estadístico. En este sistema, solo quienes alcanzan el estatus de Héroe reciben inversión y protección; para el resto, la utilidad tiene fecha de caducidad.
La Regla de Oro es simple y cruel: Alcanza el Rango Bronce antes de los veinte años o serás desechado. Quienes fallan son degradados a Aventureros: recursos prescindibles, peones sin voz política destinados a morir en las misiones que nadie más quiere, sosteniendo con sus cadáveres el cimiento invisible del reino.
Einar está a solo nueve Puntos de Gloria y unos pocos meses de que su "invierno" personal le cierre las puertas para siempre. Con diecinueve años y un Rango Hierro que se desmorona, su lucha no es solo por el ascenso, sino por evitar que el sistema lo borre y convierta su vida en una cifra inerte en un cristal de maná.
En su carrera contra el reloj, Einar se une a un grupo de parias que desafían la lógica del Gremio. Entre ellos destaca Lyel, una arquera de mirada gélida que oculta mucho más que su puntería. Mientras el grupo caza cada punto en los valles de Grønvindr, Einar sospecha que Lyel no busca la gloria oficial, sino que huye de ella, portando un secreto que podría apagar el Prisma de Registro para siempre.
Pero una anomalía acecha en las sombras: El Enmascarado. Una figura que no busca puntos, sino extinguir las Triquetas, dejando tras de sí cascarones vacíos con ojos de vidrio opaco. Mientras el Orden se resquebraja, Einar deberá decidir:
¿Será la pieza perfecta que la maquinaria exige para sobrevivir, o el líder de quienes la historia decidió ocultar?