Frailones en el tiempo plantea un encuentro poético entre la naturaleza viva y la dimensión de lo eterno. En ese territorio simbólico, el hombre —atemporal y reflexivo— se convierte en el eslabón que enlaza ambos mundos. El poeta cajamarquino Manuel Alcalde Palomino no se limita a describir un paisaje: lo revela como espacio de memoria, espiritualidad y conocimiento ancestral.
Los “frailones” —silenciosas esculturas naturales de piedra— emergen como testigos de la marcha del tiempo y como guardianes de la antigua cultura preinca que habitó Cumbemayo. Allí, la naturaleza deja de ser simple escenario para convertirse en presencia viva, cargada de resonancias históricas y espirituales.
En este diálogo profundo con el entorno, el poeta halla el ámbito propicio para reflexionar sobre su identidad. La soledad, lejos de ser vacío, se transforma en compañía esencial que permite escuchar la voz del paisaje y comprender, en su esencia, el sentido de la vida.
Con este poemario, Alcalde celebra la grandeza del hombre andino y la identidad cultural de Cajamarca, invitándonos a contemplar la naturaleza con respeto y a reconocer en ella una fuente inagotable de sabiduría y poesía.
William Guillén Padilla