Barrunto es ya un título mítico de la historieta peruana moderna, en verdad un cómic que ha alcanzado ese estatus en menos tiempo del que suele requerirse para gestar tamaña consideración.
El motivo podría subyacer en que su guionista Juan José Sandoval sabe de lo que escribe y que su dibujante David Galliquio es el idóneo para trasladar ese relato a viñetas. Y, obviamente, también resulta determinante el hecho de que Barrunto cuente una historia que, por una vez, sí está narrada a pie de calle. Y sí TIENE calle.