Mucho antes del desencanto de "Cementerio de moscas" y "Degeneración", existió una Lima de arenales y academias donde Melvin —el "Gordo"— creía que el futuro podía resolverse entre fórmulas de física y los ojos de una chica llamada Magdalena. Situada cronológicamente al inicio de la "Trilogía de la arena", esta novela —publicada originalmente en 2014— nos devuelve a una ciudad convulsa y polvorienta, donde el destino se jugaba en el paradero de una combi o en las barricadas de la Marcha de los Cuatro Suyos.
A través de una confesión visceral, Max Pinedo rastrea el mapa genético de sus personajes: la lealtad errática de Abel y Chilindrín, la meritocracia como única vía de escape y la obsesión amorosa como motor de la propia caída. Es el testimonio crudo de una juventud que aprendió a golpes que, en la ciudad de los reyes, la arena siempre termina por cubrirlo todo.