La pectina, un polisacárido presente de forma natural en las paredes
celulares de frutas y verduras, desempeña un papel fundamental en
diversas aplicaciones gracias a sus propiedades gelificantes, espesantes,
emulsionantes y estabilizantes. El proceso de extracción implica la
ruptura de la pared celular vegetal para liberar la pectina. La extracción
ácida convencional se ha utilizado ampliamente, pero los avances
tecnológicos han impulsado el desarrollo de métodos ecológicos y
emergentes como la extracción asistida por enzimas, microondas,
ultrasonido, calentamiento óhmico, alta presión y agua subcrítica.