LAUDE es un viaje íntimo donde el cuerpo y lo sagrado se cruzan sin pedir permiso. Entre deseo, fe y pérdida, el poemario construye una voz intensa que convierte la herida en lenguaje y la intimidad en rito. Con imágenes sensoriales y una atmósfera envolvente, cada poema se siente como una invocación. No busca consolar: busca tocar. Y lo logra.