Hemos procurado que esta obra no sea una suma dispersa de textos, sino una estructura coherente del conocimiento acusatorio adversarial: desde la comprensión de sus reglas estructurales hasta su concreción en los estándares internacionales de defensa pública, ámbito sobre el cual todavía se escribe poco en nuestro medio, pese a su importancia para la práctica garantista. Reunir voces de distintos países de la región no ha sido un acto formal, sino una decisión deliberada: el sistema acusatorio adversarial latinoamericano es una construcción colectiva, y solo desde el intercambio puede fortalecerse frente a los desafíos de su aplicación.