Un aporte especialmente valioso del volumen es el tratamiento exhaustivo de la cadena de custodia y de las actividades de investigación previa al juicio. Varela Aguilera conecta con notable claridad la labor desarrollada en el terreno —el levantamiento de evidencias, su identificación, rotulación, embalaje y resguardo— con la posterior valoración probatoria en el debate oral. El autor demuestra que la suerte de un caso se decide muchas veces en los primeros momentos de contacto con la evidencia material, y que cualquier quiebre en su trazabilidad compromete no solo su fuerza persuasiva, sino la racionalidad misma de la decisión.