El acelerado desarrollo de las tecnologías de la información ha multiplicado los mecanismos de vigilancia laboral: cámaras, geolocalización, monitoreo de dispositivos, uso de plataformas digitales, entre otros. Esta ampliación del poder de control del empleador genera una tensión directa con los derechos fundamentales del trabajador, como la intimidad, el secreto de las comunicaciones y la protección de datos personales. Estas tensiones no solo impactan la relación laboral, sino que también activan el control constitucional, dando lugar a una creciente judicialización del tema.
Problematicidad: La ausencia de criterios claros para delimitar el control tecnológico dentro del marco de legalidad ha generado conflictos frecuentes, especialmente en entornos digitales y de trabajo a distancia. Muchas empresas implementan mecanismos sin evaluar su legitimidad, exponiéndose a reclamos por afectación de derechos fundamentales y a sanciones por parte de la autoridad administrativa y jurisdiccional.
Propósito de la obra: Delimitar, a partir del análisis normativo, jurisprudencial y práctico, los alcances del poder de control del empleador frente a los derechos fundamentales del trabajador. La obra busca proporcionar herramientas útiles para diseñar políticas internas de vigilancia que sean eficaces y respetuosas del marco constitucional, contribuyendo así a la prevención de conflictos y a una adecuada gestión del riesgo laboral.