En la Lima del siglo XVIII, mientras el imperio español comenzaba a mostrar las grietas de su poder, el puerto del Callao se erigía como un espacio de movilidad y mestizaje donde las autoridades perdían el control sobre la vida cotidiana. En esta realidad, la población africana y sus descendientes urdieron estrategias de resistencia a través de un universo de creencias clandestinas y prácticas de hechicería que confrontaban la ortodoxia colonial.
Este libro reconstruye minuciosamente los procesos inquisitoriales de dos personajes clave: los negros «Bernabé Murillo» y «Paula Molina», conocida como «Pan y queso». Acusados de pactos demoníacos, curaciones y rituales amorosos, sus vidas nos muestran cómo el sincretismo religioso y la cultura popular africana se adaptaron para sobrevivir bajo el yugo esclavista. Mediante un abordaje interdisciplinario de las clasificaciones sociales de la época y el contexto económico de la trata negrera, los autores nos acercan al drama personal de los acusados frente al Santo Oficio y dan luces sobre las dinámicas socioculturales de un sector históricamente silenciado.