Hay momentos en que el cuerpo empieza a decir lo que la vida llevaba tiempo callando. Después de un accidente y de una juventud que transcurre entre lecturas, trabajos ocasionales y la ilusión de convertirse en escritor, C. descubre que algo en su interior ha comenzado a arder. Lo que al principio parece una molestia pasajera se transforma pronto en una inquietud constante: consultas médicas, sospechas, silencios y una ansiedad que invade cada rincón de su cotidianidad. Mientras intenta sostener su relación con Ebba y mantener intacta la rutina que ha construido, la enfermedad abre paso a otra forma de conciencia. Regresan entonces los recuerdos: la figura áspera de un padre brutalmente lúcido, la ternura obstinada de su madre, las decisiones —a veces torpes, a veces inevitables— que lo han llevado hasta aquí. Con una prosa perspicaz, irónica y vulnerable, esta novela recorre el territorio donde el cuerpo, la memoria y el deseo empiezan a exigir respuestas.