Joaquín conoce muy bien a sus dinosaurios: sabe cuáles tenían espinas, cuáles eran rápidos y cuáles vivieron en lugares remotos. Pero su papá tiene una versión... un tanto diferente. ¿Es posible que un libro de dinosaurios sea educativo y completamente disparatado al mismo tiempo? Descubre por qué Joaquín prefiere las historias de su papá, incluso cuando no acierta ni un solo dato.