En un principio el hombre fue polvo y energía en las entrañas del universo. Y aún lo es. Mora en este pequeño planeta conjugando su existencia con la naturaleza. Pero acaso no termina de comprenderlo así.
En estos versos breves está mi voz, con dolor, alegría o reflexión. Es para mí una imperiosa necesidad hacer visible cómo el hombre viene distanciándose de la naturaleza, debilitando su propia energía y la del universo.
Estos versos van acompañados de formas y colores; buscan ubicarse en esa línea sutil en que se encuentran las letras y la pintura, proponiéndole al lector una lectura holística, teniendo en cuenta que la poesía y la pintura comparten un mismo lenguaje, pues ambas se expresan a través de la imagen.
Espero que en este tiempo de avances tecnológicos imprevisibles el hombre rompa las ataduras de la angustia y la fragilidad de su existencia, impuestas por el injusto orden en que vivimos.