El cuerpo también reza no es un título decorativo, responde a un poemario trabajado de manera consistente. Hay una fusión orgánica entre erotismo, culpa religiosa y afecto masculino que sostiene casi todos los versos. No es solo sexo, es formación de identidad a través del cuerpo. Manuel Nieves nos regala un testimonio poético y onírico potente que se ubica en la tradición literaria contemporánea.