Segunda lengua, de Alexia Caratazos Yametti, se despliega como una travesía introspectiva donde la palabra es el único puente hacia lo sagrado. Con un lenguaje depurado y de un hondo hermetismo, la autora explora el misticismo cotidiano a través de imágenes de una naturaleza despojada —hielo, piedra y arena— que resuenan como correlatos de la memoria y el silencio interior. En este universo de quietud aparente, el dolor y la iluminación coexisten en una tensión contenida, mientras el alma habita un ensueño azul que busca descifrar un mensaje primigenio e incognoscible. Se trata de una lírica metafísica y descarnada que, al hurgar en el secreto y la verdad esenciales, convierte el aislamiento en un destello de revelación cósmica.