Este libro nace del reconocimiento profundo a quienes han dedicado su vida a enseñar. A quienes moldearon generaciones desde una vocación noble, muchas veces incomprendida y poco valorada. He sido testigo, como colega y como amigo, de lo que sienten muchos maestros al jubilarse: una mezcla de orgullo por la labor cumplida, pero también de tristeza, nostalgia, incertidumbre y abandono.