Un pacto une a Rodrigo y Ale, un pacto que de a pocos, con el transcurrir de los meses, va desmoronándose hasta llevarlos a mostrarse tal como verdaderamente son. Rodrigo, en sus cuarenta, no sabrá cómo manejar a una chiquilla, y Ale no sabrá cómo impresionar a un tipo que parece desde antemano saber de todo. ¿Habrá terceros, de uno y otro lado, que deterioren esa inusual relación, y sobre todo, lograrán capear los múltiples temporales emocionales que enfrenten hasta llegar a eso que simplemente llamamos “amor”? A veces no es bueno dejarse llevar por un carrusel de emociones, pensaría cualquiera. Pero este par, a su manera, se las trae.