Es la historia de una familia de escasos recursos económicos, quienes tenían que sortear muchos obstáculos para poder subsistir. Tenían un amplio corral donde siempre criaban animales domésticos. Los niños de la historia, eran los encargados de alimentarlos, y ver cómo la granja cada cierto tiempo cambiaba de huéspedes (animales) a quienes con mucha satisfacción le ponían nombre de acuerdo al comportamiento de cada uno de ellos. Un tiempo los acabó la plaga, otro tiempo amenazaba con acabarlos las ratas, hasta que por fin, deciden descansar de la granja y dedicarse al cuidado de ellos mismos hasta que nuevos vientos soplen en la familia.